En el ajetreado mundo actual, nuestra rutina diaria a menudo se extiende cada vez más tarde. Nos gusta dormir hasta tarde por la mañana, y las obligaciones laborales, la puesta al día con tareas pendientes o la vida personal nos obligan a posponer las actividades físicas hasta el final del día. Hacer deporte después del trabajo se ha convertido en un ritual común para muchas personas. Sin embargo, desde el punto de vista de las horas humanas naturales y el biorritmo, es un paso en la dirección equivocada.
¿Por qué el entrenamiento nocturno no es bueno para el cuerpo?
El organismo humano está naturalmente configurado para ralentizar su ritmo con la llegada de la oscuridad. En verano, esto significa calmarse alrededor de las 21:00, y en invierno incluso alrededor de las 20:00. Sin embargo, si en este momento realizamos un ejercicio físico intenso, se producen una serie de procesos en el cuerpo:
- Liberación de hormonas: La actividad física aumenta bruscamente los niveles de cortisol (la hormona del estrés) y adrenalina. Estas hormonas movilizan el cuerpo y lo mantienen en estado de alerta.
- Aumento de la temperatura corporal: El entrenamiento calienta el organismo. Sin embargo, la disminución de la temperatura corporal es uno de los principales desencadenantes de un sueño de calidad, que el ejercicio nocturno impide.
- Sistema nervioso desequilibrado: El sistema simpático (parte del sistema nervioso responsable de la respuesta de “lucha o huida”) permanece activo mucho después de finalizar el entrenamiento, lo que provoca dificultades para conciliar el sueño y despertares nocturnos frecuentes.
La solución es el ejercicio matutino
Si tienes problemas de tiempo y el ejercicio nocturno está arruinando la calidad de tu sueño, la respuesta es simple: empieza a levantarte antes y haz ejercicio por la mañana antes del trabajo.
El ejercicio matutino tiene varias ventajas clave:
- Activa el metabolismo: El entrenamiento matutino despierta el cuerpo y activa la quema de calorías durante todo el día.
- Mente despejada: La actividad física a primera hora de la mañana libera endorfinas, por lo que llegarás al trabajo con mejor humor y mayor resistencia psicológica al estrés.
- Recuperación de calidad: Por la tarde y por la noche tendrás espacio para la relajación natural, la recuperación y la preparación para un sueño profundo y sin interrupciones.
Consejo para empezar
No tienes que levantarte dos horas antes de un día para otro. Intenta adelantar la alarma solo 15 o 20 minutos y acostúmbrate gradualmente al ritmo matutino. Tu cuerpo te lo agradecerá con más energía y un sueño de mejor calidad.