El ejercicio debe adaptarse a la edad de la persona, sus objetivos, hábitos nutricionales, tiempo libre, etc. Antes de crear tu plan de entrenamiento, es bueno aclarar las respuestas a estas preguntas:
1. ¿Cuáles son tus objetivos?
¿Estás tratando de perder peso? ¿Quieres desarrollar músculo o mejorar tu condición física? ¿Te estás preparando para tu primera media maratón?
Sean cuales sean tus objetivos, es bueno escribirlos y darte cuenta de lo que estás tratando de lograr. Estos objetivos evolucionarán con el tiempo y el entrenamiento. También es importante tener las expectativas correctas, así que asegúrate de pensar en lograr tus objetivos con una línea de tiempo realista.
2. ¿Cuánto tiempo puedes dedicar al ejercicio?
Si puedes encontrar una hora al día para hacer ejercicio, eso es fantástico. Sin embargo, la mayoría de nosotros vamos a trabajar, tenemos hijos, un perro, etc., y por lo tanto no tenemos tiempo para entrenar todos los días. La buena noticia es que no necesitas horas de tiempo para un ejercicio completo de calidad que incluya entrenamiento cardiovascular y de fuerza. Sean cuales sean tus posibilidades de tiempo, la elección del entrenamiento más eficaz es crucial.
El ejercicio eficaz es aquel en el que utilizas el trabajo de todo el cuerpo en un entrenamiento corto e intenso:
- Concéntrate en múltiples grupos musculares
Cuantos más músculos trabajen, mayor será la intensidad y más calorías quemarás durante y después del entrenamiento.
- Funcionalidad
Tus músculos no funcionan de forma aislada en el mundo real, entonces, ¿por qué deberías involucrar solo un grupo muscular a la vez durante el entrenamiento? Involucrar a varios grupos musculares imita las actividades de la vida real que realizamos regularmente.
- Eficiencia
Siempre que puedas involucrar más de un músculo a la vez, reducirás un tiempo precioso de tu entrenamiento.
- Intensidad
Si tienes poco tiempo, concéntrate en la intensidad. Cuanto más desafiante sea tu entrenamiento, más eficaz será la quema posterior.
3. ¿Cuál es tu condición física actual?
¿Estás en forma? ¿O al menos lo crees? ¿O sabes que tienes que hacer algo al respecto? ¿O no estás seguro de cómo estás? La condición física no se trata solo de los músculos y la grasa corporal, y no se trata solo de cuánto sudas durante el entrenamiento. Lo ideal para tu cuerpo es que el sistema cardiovascular también funcione de manera óptima, que no te dañes las articulaciones durante el ejercicio y que desarrolles suficientes músculos para quemar grasa. Esto debes tenerlo en cuenta al establecer tus objetivos.
4. ¿Qué experiencia tienes?
Al hacer ejercicio, es fundamental saber exactamente cómo realizar los ejercicios, lo que maximiza la eficacia del ejercicio y elimina el riesgo de lesiones. Por lo tanto, para un ejercicio lo más eficaz posible, lo mejor es elegir un entrenador personal experimentado que te enseñe todo lo que necesitas saber y te enseñe la forma correcta de realizar cada movimiento. Te elaborará un programa de entrenamiento perfecto que te ayudará a alcanzar tus objetivos teniendo en cuenta tu condición física y salud actuales.
5. ¿Cómo estás de motivación?
La motivación suele ser difícil de mantener cuando haces ejercicio por tu cuenta. Si a veces te falta la determinación para cambiarte y salir al gimnasio, te saltas el entrenamiento de vez en cuando o por completo porque nadie te supervisa, prueba con un entrenador. El ejercicio regular con un entrenador personal crea responsabilidad y aumenta la motivación. Además, un entrenador experimentado se asegurará de que nunca te aburras durante el ejercicio.